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01 de agosto 2025
La geopolítica del Estado de México: fundamentos, retos y prospectiva hacia el 2050
Categoria:
Estado de México
Martín Virgilio Bravo Peralta
Coordinador de Investigación del Inesle
La geopolítica, entendida como el estudio de las relaciones entre el poder y el espacio, ha recobrado vigor en la agenda pública nacional y estatal mexicana.

El Estado de México —territorio clave en el corazón del país y con frontera directa con la Ciudad de México— concentra dinámicas demográficas, económicas y ambientales que lo convierten en un laboratorio privilegiado para el análisis geopolítico.
El Diplomado de Geopolítica del Estado de México, que se imparte en el Inesle, con una duración de 60 horas, establece un marco docente-analítico que parte del Plan de Desarrollo del Estado de México 2023-2029 (PDEM) para desentrañar la compleja interacción entre factores físicos, sociales y políticos del territorio mexiquense.
Sobre la base de dicho documento, este artículo expone los fundamentos teóricos, la configuración territorial, los ejes de política pública y las perspectivas prospectivas que perfilan el futuro geopolítico de la entidad hacia 2050, de acuerdo con los siguientes módulos:
I. Fundamentos teóricos de la geopolítica
El Módulo I del diplomado sitúa al estudiante frente a las definiciones clásicas de geopolítica formuladas por Rudolf Kjellén, Halford Mackinder o Alfred Mahan, y las conecta con enfoques modernos impulsados por Pierre Lorot o Frédéric Thual.
Esta revisión evidencia que la geopolítica ha pasado de concebirse como una “ciencia del Estado” centrada en la dominación territorial a transformarse en una lente multidisciplinaria que incorpora variables económicas, tecnológicas y culturales.
El caso mexiquense exige, por lo tanto, una aproximación sistémica, histórica y espacial —tal como lo destaca la tercera sesión del módulo— que permita interrelacionar procesos globales (nearshoring, transición energética, tensiones hegemónicas) con expresiones locales como la competencia por el agua o la expansión metropolitana.
II. Geografía y configuración territorial del Estado de México
El Módulo II profundiza en el perfil geográfico del Estado de México, subrayando su carácter de enclave logístico con elevadas conectividades carreteras y aeroportuarias, así como la fragmentación de sus regiones naturales (valles, montañas, cuencas) que condiciona la gobernabilidad espacial.
A ello se suma un patrón sociodemográfico heterogéneo: zonas hiperurbanizadas al norte y oriente contrastan con municipios rurales y forestales al sur, generando desigualdades en servicios, ingresos y acceso a recursos.
El crecimiento poblacional y los flujos migratorios —internos e internacionales— reconfiguran identidades y presionan la infraestructura, mientras que la agenda ambiental surge como variable crítica ante la sobreexplotación hídrica y la pérdida de biodiversidad. Estas tensiones espaciales y demográficas son el telón de fondo sobre el que se proyectan las políticas del PDEM.
III. Ejes del Plan de Desarrollo y su lectura geopolítica
El Módulo III analiza los diferentes ejes del Plan Estatal de Desarrollo 2023-2029, desde una perspectiva geopolítica, de acuerdo con lo siguiente:
Eje 1. Gobernanza y lucha anticorrupción como dimensión geopolítica interna
El primer eje programático, “Cero corrupción y gobierno del pueblo”, subraya la importancia de la gobernanza en la estabilidad territorial. Desde una perspectiva geopolítica, la erosión de la confianza pública y la captura institucional debilitan la capacidad estatal para gestionar conflictos de tierra, recursos y seguridad.
El diplomado propone analizar el Estado de derecho como factor de poder “interno” que refuerza o socava la proyección estratégica de la entidad. Así, la reducción de la corrupción no es solo un imperativo ético, sino un requisito para consolidar la posición del Estado de México en las cadenas de suministro regionales y para atraer inversión que potencie su peso geoeconómico.
Eje 2. Bienestar ambiental y acceso al agua: la geopolítica del recurso vital
El control, la distribución y la gobernanza del agua se han vuelto ejes centrales en disputas locales y globales. El diplomado invita a revisar la huella hídrica del Estado de México, las asimetrías entre la oferta natural y la demanda urbana-industrial y las implicaciones en los conflictos socioambientales.
El PDEM reconoce la urgencia de invertir en infraestructura hídrica y de adoptar modelos de gobernanza colaborativa con la CDMX y entidades vecinas. A escala geopolítica, el agua actúa como vector de poder: su gestión eficiente aumenta la resiliencia estatal, mientras las fallas podrían detonar tensiones sociales y comprometer la legitimidad gubernamental.
Eje 3. Empleo digno y desarrollo económico: la dimensión geoeconómica
La relocalización de cadenas productivas —impulsada por la rivalidad chino-estadounidense y el nearshoring hacia Norteamérica— coloca al Estado de México ante una ventana de oportunidad para atraer manufactura avanzada y servicios logísticos.
El diplomado recomienda aplicar matrices foda sectoriales que midan ventajas (posición central, capital humano) y amenazas (competencia interestatal, rezagos tecnológicos). Desde la geopolítica económica, la capacidad de la entidad para insertarse en corredores de valor y promover empleo digno definirá su poder negociador frente a actores federales y trasnacionales.
Eje 4 y ejes transversales: cohesión social, igualdad y construcción de la paz
La geopolítica social, concepto desarrollado que vincula factores como educación, salud y cultura con la resiliencia de los territorios.
El diplomado subraya que la cohesión social es un activo estratégico que reduce vulnerabilidades frente a narrativas de grupos ilícitos. Además, los ejes transversales de igualdad de género y construcción de la paz responden a la lógica de “seguridad humana”: empoderar a mujeres y juventudes expande la base de capital social y refuerza la gobernabilidad.
Incorporar la Agenda 2030 en la planeación estatal alinea la acción local con compromisos globales, proyectando una imagen internacional responsable que mejora el soft power mexiquense.
IV. Retos y oportunidades geopolíticas
En el Módulo IV, los participantes identifican riesgos como la delincuencia organizada, la creciente violencia y la competencia por rentas ilícitas que erosionan control territorial.
La proximidad con la CDMX supone oportunidades logísticas, pero también externalidades negativas (tráfico, expansión del crimen, presión inmobiliaria). La geopolítica regional exige gestionar relaciones interestatales —infraestructura carretera, cuencas compartidas— y articular políticas coordinadas. A su vez, desafíos globales —cambio climático, flujos migratorios, pandemias— inciden en la agenda estatal: incendios forestales, estrés hídrico y movilidad forzada podrían intensificarse, obligando a diseñar respuestas intergubernamentales de alcance metropolitano.
V. Visión prospectiva y escenarios geopolíticos al 2050
El Módulo V orienta el análisis a 2050, alineado con la visión de largo plazo del PDEM. La prospectiva parte de tres escenarios arquetípicos: hub logístico nacional (aprovechamiento del AIFA y corredores ferroviarios), centro de innovación y servicios avanzados (clústeres de tecnología y economía del conocimiento) y zona en disputa (estancamiento económico, deterioro ambiental y violencia).
La elaboración de matrices de escenarios permite ponderar variables clave (políticas hídricas, seguridad, inversión en I+D) y definir estrategias de resiliencia: diversificación productiva, cooperación multinivel y planeación urbana sostenible.
Un enfoque de gobernanza adaptativa reforzaría la capacidad estatal para anticipar disrupciones tecnológicas y climáticas, vinculando academia, sector privado y sociedad civil.
Convergencias metodológicas, del aula a la acción pública
El diseño didáctico del diplomado —debates dirigidos, estudios de caso, talleres de prospectiva— busca transformar la teoría geopolítica en insumo para la toma de decisiones. Al exigir productos evaluativos como mapas conceptuales, diferentes matrices de análisis e informes geopolíticos finales, el programa crea un puente entre el análisis crítico y la generación de políticas basadas en evidencia.
Esta pedagogía activa se alinea con la necesidad de cuadros técnicos capaces de dialogar con la administración pública y con actores comunitarios para concretar la visión 2050 del Plan Estatal.
Conclusión
La geopolítica como herramienta de desarrollo integral
A la luz del diplomado revisado, la geopolítica deja de ser un ejercicio académico abstracto y se convierte en una brújula estratégica para el Estado de México. El cruce entre espacio, poder y políticas públicas reclama instituciones transparentes, gestión responsable de los recursos naturales y un modelo económico que reduzca desigualdades.
La prospectiva al 2050 advierte que el statu quo no es opción: la entidad deberá decidir si capitaliza su centralidad geográfica y diversidad humana o si sucumbe a los riesgos de inacción. Un enfoque geopolítico integral, como el que promueve el diplomado, ofrece el andamiaje analítico y metodológico para que servidores públicos, académicos y sociedad civil diseñen rutas compartidas hacia un Estado de México seguro, próspero y sostenible en el competitivo tablero nacional y global.
La geopolítica ofrece al Estado de México una brújula estratégica que integra territorio, poder y políticas públicas: solo mediante instituciones transparentes, una gestión responsable de los recursos —en especial el agua— y un modelo de desarrollo que combine nearshoring, innovación y cohesión social podrá la entidad transformar su posición central en una ventaja competitiva sostenible hacia 2050.
Cinco conclusiones específicas
Gobernanza y anticorrupción como requisito de poder interno.
La consolidación del Estado de derecho y la lucha anticorrupción no son solo imperativos éticos; constituyen la base geopolítica que permite al Estado de México gestionar conflictos territoriales, atraer inversión y proyectar estabilidad en las cadenas de suministro regionales.
Gestión hídrica: eje crítico de seguridad y resiliencia.
El agua actúa como vector de poder subnacional: su distribución desigual y la presión urbana-industrial convierten la gobernanza hídrica en condición indispensable para evitar tensiones socioambientales y mantener la legitimidad gubernamental.
Nearshoring y diversificación productiva como oportunidad geoeconómica.
La relocalización de cadenas productivas ofrece una ventana para posicionar a la entidad como hub logístico y de manufactura avanzada; aprovecharla exige políticas tecnológicas, capital humano y coordinación interestatal que refuercen su poder negociador frente a actores federales y transnacionales.
Cohesión social y enfoque de seguridad humana.
Educación, igualdad de género y construcción de la paz fortalecen el “capital social estratégico” que reduce vulnerabilidades ante grupos ilícitos y proyecta una imagen internacional responsable, incrementando el soft power mexiquense.
Gobernanza adaptativa y prospectiva 2050.
La articulación de escenarios —hub logístico, centro de innovación o zona en disputa— revela que la inacción acentuaría rezagos ambientales y de seguridad. Una gobernanza adaptativa, apoyada en cooperación multinivel y planeación urbana sostenible, es clave para anticipar disrupciones tecnológicas y climáticas.
Referencias
Kjellén, R. (1916). Der Staat als Lebensform. S. Hirzel.
Mackinder, H. J. (1919). Democratic Ideals and Reality: A Study in the Politics of Reconstruction. Constable & Co.
Mahan, A. T. (1890). The Influence of Sea Power upon History, 1660-1783. Little, Brown and Company.
Lorot, P. (1997). La géopolitique. Presses Universitaires de France.
Thual, F. (1996). La géopolitique: Méthodes et enjeux. L’Harmattan.
Gobierno del Estado de México. (2023). Plan Estatal de Desarrollo 2023-2029. Gobierno del Estado de México.
United Nations. (2015). Transforming Our World: The 2030 Agenda for Sustainable Development. United Nations
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