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11 de diciembre 2025
La inevitable presencia y trascendencia del nuevo sujeto histórico y su rol en la transformación de la realidad
Categoria:
Humanismo Mexicano
Sixto Armando Moya Herrera
Instituto de Estudios Legislativos del Congreso del Estado de México
El conflicto
Después de amplias participaciones desde diferentes perspectivas teóricas y experimentales en la Mesa de trabajo 3 “El nuevo sujeto histórico” del Primer Congreso Estatal de Humanismo Mexicano, se evidencia que es tal el nivel de incertidumbre que anima el presente, que se hace improbable inferir con certeza cuáles son las variables independientes que nos permitirán entender cómo se instala, evoluciona y madura el nuevo sujeto histórico en proyectos vinculados a las actuales transformaciones que se gestan en el proceso que da paso al nuevo sistema político mexicano.
Lo que sí está a la vista de todos, en plena operación, a pesar de los esfuerzos en contra, es constatar cómo aún prevalecen conceptos obsoletos, viejas normas, confusos “usos y costumbres”, los mismos discursos y las mismas gestiones, en el universo de personajes que resumen todo el quehacer político de acumuladas décadas, las mismas que hoy son evidenciadas para ser superadas.
Ni todo lo viejo tiene que quedar atrás ni todo lo nuevo es factible de consolidarse en medio de inevitables jornadas de aprendizaje alrededor de lo que debe instalarse como útil y deseable, donde prevalecen los contenidos y prácticas que monopolizan el ecosistema digital. Es continuo el fluir de mensajes altamente neocodificados por legiones de cibernautas ajenos a los discursos sociales que emanan de los conflictos, movimientos, intereses y causas de incuestionable presencia comunitaria.
En estas circunstancias, como una variable independiente a tomar en cuenta en los estudios sociológicos, en tanto variable que trasciende al interés común, se menciona con insistencia la cantidad de tiempo que niños, adolescentes y adultos de todos los sectores y niveles sociales consumen en su contacto con las herramientas digitales y, en consecuencia, la variable dependiente aparece en el cómo ese consumo de tiempo digital afecta o determina su nivel de integración, identificación, interpretación y participación de esos sujetos en los problemas de su tiempo.
Otra variable independiente a tener en cuenta a la hora de formular la presencia de un nuevo sujeto histórico es la cantidad de información que se procesa y cuál es el medio para obtenerla, y como variable dependiente, en qué medida el sujeto está satisfecho de lo que consume o si ello le genera altos niveles de insatisfacción y frustración.
La dimensión del conflicto
Sin profundizar en ambas variables, tenemos a la vista uno de los temas más comunes donde a la vez se encierra la complejidad del momento.
Al relacionar ambos sucesos contemporáneos —la cantidad de tiempo vinculados a los medios digitales según las edades y sectores sociales y la cantidad y tipo de información que se procesa—, estamos en presencia de la gran conflictividad que se genera en el seno de las familias y en los salones de clases, lo que invariablemente se refleja en las conductas sociales actuales. La tendencia a agudizarse estos comportamientos parece irreversible. Las nuevas generaciones son agredidas por un mercado que, al igual que la tecnología, a decir de Thomas Piketty, “no tienen ni moral ni límites”.
Frente a los tradicionales modelos de enseñanza, en ese contexto tecnológico calificado como “amoral e ilimitado”, se instala el aprendizaje informal con cada vez más agresivas propuestas de información en las redes y en las plataformas digitales, convocando a un consumismo e individualismo irrefrenable. En esta inevitable confrontación entre escuela-redes se juega el futuro de la educación y en ello va la dimensión del compromiso social de las nuevas generaciones.
En la jugada se define también algo más que el acceso al conocimiento con inclusión y pertinencia según las demandas de cada sociedad. Está en duda la capacidad de la propia sociedad para garantizarles a los ciudadanos el espacio para interactuar de manera efectiva y solidaria, con capacidad para desarrollar sus competencias interpersonales, sociales y emocionales necesarias para alcanzar resultados efectivos en situaciones de su vida cotidiana mediante vínculos saludables. Hablamos de las habilidades blandas, competencias que permitan resolver problemas, pensar de forma crítica y creativa, comunicarse con claridad y construir vínculos saludables en escenarios complejos donde la política debe crecer para estar a la altura de las demandas de ciudadanos conscientes, entrenados en encontrar soluciones individuales y colectivas.
Ni la familia ni la escuela ni las organizaciones sociales ni las comunidades ni los gobiernos tienen hoy el control de las redes y sus efectos. Nadie puede ignorar la realidad, tampoco aducir que no están enterados. Es altamente evidente que el futuro está lleno de incertidumbre y, en medio de la vorágine, se debate la ineludible existencia de un nuevo sujeto histórico llamado a enfrentar su realidad y transformarla para bien de la humanidad.
En la mesa de trabajo 1 afloraron diferentes perspectivas que, aunque no son referentes directos de los planteamientos anteriores, nos ayudan a entender la complejidad del momento.
Sixto Armando Moya Herrera es doctor en Lingüística por el Instituto de Literatura y Lingüística “José Antonio Portuondo Valdor” de la Academia de Ciencias de Cuba. Maestro en Gobierno y Políticas Públicas por el Instituto Ortega Vasconcelos, México. Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana, Cuba. Coordinador de Docencia y Vinculación del Instituto de Estudios Legislativos. Correo electrónico: sixto.moya@congresoedomex.gob.mx
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